En VELAS & AROMAS llevamos 25 años fabricando velas y, durante todo este tiempo, hemos aprendido que cuidar cada detalle va mucho más allá del producto final. También significa prestar atención a los materiales que utilizamos, al agua que necesitamos durante la fabricación, a los residuos que generamos y a la energía que necesitamos para trabajar cada día.
Con motivo del Día Internacional contra el Cambio Climático, que se celebra el 24 de octubre, queremos enseñarte algunas de las medidas que hemos incorporado a nuestra fábrica para aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia una fabricación de velas más responsable.
Porque, aunque a veces los pequeños gestos pasen desapercibidos, creemos que merece la pena compartirlos.
Reciclar la cera: aquí se aprovecha todo

Cuando vertemos la cera en los moldes, tenemos que recortar los excesos para conseguir el acabado que buscamos. Esos restos de cera no se desperdician: los recogemos y los volvemos a fundir para aprovecharlos de nuevo. Y hacemos lo mismo con la cera de las velas que no cumplen nuestros criterios de calidad. En lugar de desecharla directamente, la recuperamos y vuelve al proceso de fundición. Así aprovechamos mejor las materias primas que utilizamos en nuestro trabajo diario y damos una nueva oportunidad a materiales que todavía tienen utilidad.
Para nosotros, aprovechar los recursos empieza por cuidar hasta el último detalle de nuestro proceso de fabricación.
Un circuito cerrado para reutilizar el agua

¿Cómo funciona? Contamos con tres bidones de agua y un equipo de refrigeración. El agua circula hasta los moldes para ayudar a enfriar la cera y, cuando regresa más caliente, vuelve a los bidones, donde se enfría de nuevo antes de iniciar otro ciclo.
De esta manera, el agua permanece en un circuito cerrado y se reutiliza continuamente, en lugar de desecharla después de cada uso y tener que incorporar agua nueva constantemente. Así evitamos malgastar un recurso tan preciado.
Es una parte de nuestro trabajo que quizá no se ve cuando recibes una de nuestras velas, pero que también contribuye a mejorar la forma en la que utilizamos los recursos en la fábrica.
Damos una segunda vida al cartón de nuestros pedidos

¿Para qué sirven? Para proteger nuestras velas durante el transporte y ayudar a que lleguen a las casas de nuestras clientas en las mejores condiciones posibles. De esta forma, un material que antes desechábamos puede tener una segunda utilidad dentro de nuestra propia actividad.
Esta iniciativa nos permite aprovechar mejor el cartón y reducir el desperdicio de este material, al mismo tiempo que cuidamos algo que nos importa muchísimo: que cada pedido llegue bien protegido a su destino. Porque la protección de nuestras velas también puede ser una oportunidad para reutilizar materiales.
78 placas solares para aprovechar la energía del sol
En VELAS & AROMAS también hemos apostado por incorporar energía solar a nuestras instalaciones. El pasado mes de junio instalamos en el tejado de nuestra nave 78 placas solares, con las que aprovechamos la energía del sol en nuestra actividad diaria.
Aunque llevamos solo cinco meses con esta instalación, los resultados ya nos permiten compartir un dato que nos hace especial ilusión. Según los datos de nuestra instalación, durante este periodo hemos evitado 7,19 toneladas de emisiones de CO₂, una cantidad equivalente a la que absorberían 317 árboles.
Detrás de estas cifras hay una decisión: incorporar nuevas soluciones que nos ayuden a aprovechar mejor los recursos energéticos y a avanzar hacia una forma de trabajar más consciente de nuestro impacto en el entorno.
Seguimos aprendiendo e incorporando mejoras a nuestra fábrica, porque creemos que cuidar de los recursos también consiste en buscar nuevas maneras de hacer las cosas. Y esto es sólo una parte de todo lo que hacemos cada día para aprovechar mejor los materiales y la energía en nuestra fábrica.
Pequeños gestos que forman parte de nuestra manera de trabajar
En una fábrica hay muchos procesos que no se ven cuando una vela llega a tus manos. Sin embargo, detrás de cada producto hay decisiones cotidianas que también importan. Recuperar la cera sobrante, reutilizar el agua en un circuito cerrado, aprovechar los recortes de cartón y contar con placas solares en nuestra nave son ejemplos de cómo buscamos mejorar nuestros procesos y utilizar mejor los recursos disponibles. No significa que esté todo hecho. Siempre hay cosas que aprender, nuevas soluciones que valorar y formas de seguir mejorando.
Somos una empresa familiar y llevamos 25 años dedicándonos a la fabricación de velas. Queremos continuar haciéndolo con el mismo cariño de siempre, prestando atención no sólo a nuestros productos, sino también a cómo los elaboramos y a los materiales que utilizamos.
Porque fabricar velas con cariño también significa cuidar de los recursos que hacen posible nuestro trabajo. Y tú, ¿qué pequeños gestos incorporas a tu día a día para aprovechar mejor los recursos y cuidar del planeta? Nos encantará leerte en los comentarios.
